15/11/12

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"What are you doing now?", he asked. "Do you keep a journal?" So I make my first entry to-day. Lo escribió Thoreau en su diario el 22 de octubre de 1837 recreando una conversación que tuvo con Emerson, su padre intelectual. Este blog calla, discurre las horas en silencio, sin alteraciones: tengo poco que mostrar (¿o es que lo que mostraba ya no vale para este espacio?).

Nunca he seguido la disciplina de un diario, porque ni siquiera todos los días tengo la fortaleza de agarrar un bolígrafo y grabar un sentimiento (que es lo que sostienen mis páginas secretas). Este fin de semana paseé por Londres bajo el frío con aroma a niebla y de una mano que cada día me lleva más lejos. Leo a Dickens y estudio algo por las noches; preparo mi marcha a Cuba y merodeo, en sueños, por las madrugadas, más de lo habitual.

Aprovechando que son horas profundas y me amparan, y para romper un silencio que se estanca en mi garganta, copio algún extracto de ese diario indisciplinado que tengo a mano y que, releyéndolo, me sacude. Lo hago porque solo me desnudo hasta la cintura, y extraigo frases que me impactan en su contexto, el cual me ahorro por ser demasiado íntimo. Es decir, solo yo sé lo que significan esas palabras. Es de los dos últimos años: anotaciones de todo tipo con la condición de ir al grano, no divagar: recurro a esos escritos con ambición práctica, y son para mí, por lo que no me ando con florituras. Así, sueltas, no sé si tiene sentido más que para mí y para ciertas personas muy cercanas. En casa tengo otro, guardado en un armario que me da miedo abrir y no tardaré en revisar.

Un frío octubre de 2010...
  • Tienes que ser más hipócrita.
  • (...) esta noche ha sido extraña.
  • Digo que amo la verdad, pero huyo de ella.
  • El eslabón perdido entre la fantasía y el idealismo...
Un mes después...
  • Se me tienden trampas cada vez que me hablan de triunfo.
Y diciembre...
  • Si me cortan las alas, cercenan una parte de mí. 
  • Prometo que antes de irme a Guatemala hablaré de ello.
  • Tengo que aprender a renunciar a cosas.
Marzo del 2011
  • Muchos cambios en las últimas semanas. A la valiente decisión de renunciar a Guatemala me enfrento yo solo.
Y mayo...
  • Detrás de cada persona puede haber una historia mucho más rica de lo que parece.
Junio
  • El miedo paraliza.
Diciembre: 6 meses después sin un solo apunte
  • Mucho de mí ha desaparecido y lo agradezco.
Enero del nuevo año (2012)
  • (...) Fue como un eco de mi conciencia.
  • "No puedes pasarte toda la vida de puntillas"
  • Hoy, viendo Redes, hablaban de que todo el mundo es creativo:
  1. escoger que es lo que más nos motiva
  2. ponerle pasión (motor de la creatividad)
  3. entregarse a ello/dedicación
  4. arriesgar aunque a veces salga mal (volver a levantarse porque sabes del triunfo final).
Al mes siguiente...
  • Pero mis gritos sepultan cualquier avalancha de palabras interiores, lo que me hace llorar con [...] tristeza.
  • Me da rabia mi modo de estar en la vida. [...]. Y no, yo no soy vago, ni mucho menos. A mí me gusta cortar ramas de los árboles y pintar.
Marzo, el mes que cumplí 26 años.
  • ¿Qué tal estás? Respondí que bien.
  • Recuerdo que el última día no me salía ninguna palabra.
Con 26 años y un mes pensaba...
  • Sino, ¿por qué estaría en este largo viaje?
  • Escribo tarde, más de lo que quisiera.
  • Ciertamente, creo en esas fuerzas invisibles e inmensas que atan todos los cabos sueltos.
  • Quiero pensar que no estoy, un lunes, a la una de la madrugada, escribiendo esto mientras mi chica, dormida, me espera en la cama. Es imposible.
  • Si cambias una pieza, se mueve todo el sistema.
  • No por cojones, si no porque no lo necesito.
  • Mi espacio a Sarajevo será importantísimo, y ahí me tomaré el pulso a mí mismo.
  • No entiendo muy bien este sentimiento
Mayo
  • Creo que podría hacer de este lugar mi hogar. [...] En el paseo nocturno que he instalado en esta minúscula rutina, observo las calles replegándose hacia dentro, la gente de retirada al tiempo que la leve brisa pasa de la suave a la incómoda caricia.
  • Lo que sí recuerdo es que siempre que me he jurado no volver a hacer algo por haber sufrido, lo he vuelto a hacer.
  • Yo reconozco que (más que antes) soy capaz de controlar mi interior y, de alguna manera, mi ánimo. Pero también creo que aún me falta largo camino para experimentar la paz "sin añadidos" artificiales.
  • Quizá no esté leyendo tanto como me gustaría, pero a cambio me estoy conociendo.
  • Un adiós que se hace carne/ al otro lado de mis labios./Ya pasó la medianoche/ ya pasó mi mediodía.
  • Por qué viajar solo.
  • Si el ser humano, hoy, se encuentra sobre el planeta, es porque en el desarrollo de la especia como tal, la unión de sus capacidades les dieron el empujón definitivo.
Agosto, después de un diario de viaje en una tercera y manejable libreta.
  • A ver cuándo me adueño del tiempo. ¡Es mío!
Septiembre, la rentrée
  • ¿Cómo confiar en mí cuando este mismo sentimiento lo tuve en febrero pasado?
  • Borracho de mí mismo.
  • Hoy firmo mi contrato con la fuerza de voluntad. Hoy acepto sus cláusulas.
  • "¿Por qué no te permites no hacer nada?"
Octubre...
  • La contradicción entre el mundo exterior y el interior.
  • ..., como si las conversaciones no me interesaran.
  • Lo he comprobado hace tiempo,pero hoy he podido colgar la etiqueta, dar voz a los hechos.
  • Entre el temor y la esperanza.
Este mes...
  • Antes, dejaré aquí constancia del compromiso.
  • ... todo tiene que ver con el sentir.
  • Uno solo come cuando tiene hambre: ese es el ejemplo de tener necesidades.
  • Mientras tanto. Todo eso desemboca en un estado de "posponer la vida". La sensación de los puntos suspensivos.
Pdta. Lo de los subrayados es para recrear la fidelidad del cuaderno, a los Paul Valery.


2 comentarios:

Miguel dijo...

Suculentos y jugosos pensamientos. Un día de estos me sentaré yo también a pensar...

Un abrazo.

Gianfranco Guredi dijo...

Pensar es cansado. No pensar, es más cansado aún. La vida cansa.