29/8/10

Aventuras vietnamitas (I)

Las calles de Hanoi son todo lo contrario a lo que concebimos en el mundo occidental: una humedad asfixiante, miles, millones de motos rebosando las calles, mucha locura, restaurantes callejeros, variedad insospechada de olores, tiendas de ataudes al lado del mercado de frutas... Y aquí, tres cántabros recorriendo la capital de Vietnam, pisando un país con bastantes tintes democráticos -el que yo pueda escribir en este blog tiene algo que ver....- y casi muriendo de risa a cada paso.

Los dos días que llevamos en el antigüo Vietnam del Norte se han estirado mucho, y aunque volveremos en tres días y más adelante, en alrededor de dos semanas, una ciudad como ésta agota. Es un bullicio que mata, que agota. De ahí que ya mañana nos retiremos por tres días al remanso que la naturaleza creó en Halong. Después de eso, regresaremos a Hanoi un par de días para vivir aquí el día de la independencia, que es el dos de septiembre. Después iremos bajando hasta Saigón poco a poco.

Una reflexión inevitable es la de pensar por qué en España, incluso en Europa, no existen héroes nacionales como en infinidad de países. Aquí en Vietnam, Ho Chi Min es un tipo venerado y lugar de peregrinación de vietnamitas. No hay más que darse un garbeo por su mausoleo, un imponente edificio de mármol que va incluso en contra de la voluntad de éste, quién dijo que quería ser incinerado, para apreciar el amor a la patria, a la historia y al espíritu de un país que ya tenía su Universidad (siglo XI) mucho antes de que se creara en Palencia, Alcalá de Henares o en Salamanca; donde sus templos y pagodas, más quizás las primeras que las segundas destellan sabiduría, y que su complejidad religiosa (tienen una especie de triple religión conjunta) resulta súmamente aleccionadora. Confunfio aquí tiene mucha cabida, y esa corriente filosófica se nota. Estados Unidos tiene su Lincoln, Venezuela su Bolivar, Uruguay su Artigas y Zimbabue tuvo a su hoy tirano Mugabe. España, tan acostumbrada ella al complejo, tiene tímidamente a Daoíz y Velarde, venerados a pequeñita escala por cuatro enterados. ¡Cómo imaginar un lugar sagrado para nuestros héroes nacionales! Eso, diría algún resabido, es fascismo, aunque entonces no existiera aún el concepto...

Vietnam ha pasado de ser un país comunista a una república socialista. Pero es imposible que un país que no puede borrar la huella de un pasado reciente macabro se desprenda de las consideraciones izquierdistas. No es difícil dar dos pasos sin inmutarse de que estás en una nación que lleva ese collar. Como tampoco es difícil comprobar que es un estado cañero, que emite una publicidad propia de un mecanismo así: la prensa no es libre, afiliarse al Partido Comunista da muchas ventajas... Dicen que aquí no hay censura, sino autocensura.

Los visitantes creo que se van contentos de un Estado como éste. Pero sobre todo la mayor de las ventajas es que aún se puede disfrutar de un lugar al que el turismo internacional no ha acabado de aterriozar con todo su armamento. Y eso se agradece, pues ver occidentales por las calles de Hanoi no es la norma. Quizá todavía sea pronto para juzgar, pero hasta hoy hay que cruzar los dedos para que esta tendencia genuina se mantenga.

5 comentarios:

Yeamon Kemp dijo...

Te olvidas, Diego, de que está en proceso la creación de un santuario en el que venerar a nuestros héroes, Los-Campeones-del-Mundo. Y ahí tendremos que acudir al menos una vez al año a postrarnos ante los que más han hecho por nuestro país en no sé cuánto tiempo. Camisetas de Daoíz y Velarde no veo, pero de los otros a patadas.

(Si no ha ocurrido todavía... espera, espera.)

Marta De Dios Crespo dijo...

Bueno, me gustaría saber cómo ve un extranjero la cruz en el valle de los caídos...

Yeamon Kemp dijo...

Esa es buena.

Seguro que hay cientos de guiris con su foto en Santander al lado de Franco.

"And this is a very important person in Spain. He's a kind of hero or something..."

Anónimo dijo...

y que pasa con Colon querido? dejate de Bolivares que aqui tuvimos colonizador para rato...;)

No me canso de decirlo, DISFRUTAD!!

MTC

Gianfranco Guredi dijo...

Franco es una persona importante en la historia de España, de las que más, sin duda.

Negarlo es negar el pasado y engañarse a si mismo y a los demás.


Independientemente de que te caiga bien o mal...


Lo mismo pasa con Hitler.