5/12/11

11 x 14

A la luz que agoniza en la ventana
cuando el sol ya no enciende casi nada
me observas con mirada devorada
por la urgencia que le robo al mañana.

El apremio de algún verso aún sana;
las ruinas, por la noche, son morada;
y el eco de una voz ya disecada
se dispara cual flecha a su diana.

Amanece y se expira la promesa
de encontrar el naufragio de las horas
al creer enmendarme la memoria.

Ni eres tú, aunque quiera, quien me besa
ni los labios de mi alma rememoras:
el hoy y el mañana han pasado a la historia.

10 comentarios:

Joselu dijo...

El conjunto es un buen ensayo de soneto, pero eso sí, un ensayo. Dicen que el soneto es la cárcel perfecta para el verso, que pocos ejercicios tan violentos para el lenguaje que esta disposición estricta de las sílabas, las rimas, las estrofas. Según cuentan, un soneto cuenta con dos proposiciones en los dos cuartetos, el terceto primero contendría la idea central y el segundo es el desenlace o conclusión. En este caso, parece que el poeta que lo ha escrito se centra en el presente, ya que el pasado y el mañana han pasado a la historia. ¿Pero cómo puede pasar a la historia el mañana que todavía no ha sucedido? Hay algo anómalo en esta conclusión que evoca en cierta manera a una lectura tal vez de Quevedo.

Un buen ejercicio, sí señor.

Yeamon Kemp dijo...

El comentario anterior me turba en cierto modo, porque me parece un juicio bastante gratuíto.

¿Por qué un ensayo? Son tan inexpugnabes las pretensiones o intenciones de un poeta -más aún regalando su obra a la blogosfera- y tan subjetivo lo que percibimos cada uno, que se me antoja una osadía calificarlo de ensayo.



Enmendar la memoria es un pecado que todos cometemos demasiadas veces.

Horacio Holiveira dijo...

gran soneto, para mí no hay tanto que comentar. Muy expresivo, sin duda. Un saludo

Eleanor Smith # dijo...

A mí me gusta mucho lo que leí, como todo el blog en general.
Prometo ponerme al día con la lectura.
De mientras, te sigo y te enlazo porque me ha gustado lo que encontré por aquí.

Desde Argentina:
Un beso o 2 #

Natalia dijo...

Se han ido, pero tú los has vivido. Nadie te quitará eso jamás.

Nos leemos!

mientrasleo dijo...

Precioso, ha sido una lectura tenue de emociones y expresiva al tiempo. Bonita combinación.
Un saludo

Miguel dijo...

Precioso e inquietante. ¡Te atreves hasta con los sonetos! ¡Bien por Diego! Me ha encantado esta turbación y este batiburrillo del presente que se mezcla con el pasado y con el futuro. La vida es, tal vez, aún más complicada.

Un abrazo.

Fer dijo...

Tiene alma, me gusta, más allá de toda disquisición de los críticos literarios que por aquí comentaron...

Me quedo con "la urgencia que le robo al mañana"...

Una sabia elección de vida.

Yo auguro un sol enciendóndolo todo en tu ventana, Diego!

Un abrazo!

Marcelo dijo...

"El naufragio de las horas" es bellísimo!

María dijo...

Bonitos sonetos, me encantó la frase... amanece y se expira la promesa de encontrar el naufragio de las horas...

Un beso.