23/3/12

Sucede

Lo que se me ocurre lo dejo tal cual. No veo el placer en corregir.

Gloria Fuertes

Sucede cuando las tardes son lluviosas y nada distingue el atardecer de las nubes caladas hasta la cintura; también cuando, de noche, uno no llega a tiempo para dejar su memoria en una página salpicada de nostalgia. Y siempre, siempre sucede en los escombros del otro día: cuando el tiempo que queda es un regalo, un apéndice de una existencia que exprimió sus días y sus noches en cualquier fantasía.

Sucede también cuando entre las manos meces un libro y te quedas dormido un instante, y en ese tiempo se encierra toda la maquinaria que al segundo siguiente eres incapaz de recordar. Te despiertas, balanceas la cabeza, y vuelves a una historia armada en torno a algo que te gustaría vivir y no te atreves.

Sucede en los sorbos de agua y de vida, y en cada chute de aire puro, en cada cambio de color de los semáforos. La vida que toma cada partícula, cada ser al margen de lo que un día pensábamos que sucedería. Y en cada letra dibujada en el destino, y en cada aroma encerrado en lo vivido.

Sucede a altas horas en los bajos fondos del espíritu. Se mete la noche como la niebla en los huesos y solo queda desertar de la voluntad: que sea lo que tiempo arrastre las palabras como la inercia pierde mis palabras en la nada.

Sí, también sucede cuando estoy sin estar, cuando hago que miro a los ojos y no veo nada; cuando quiero escribir y no sé cómo hacerlo, viajar y no sé a dónde, llorar y no sé por qué, volar y no sé con quién. Sí, suceden muchas cosas, noctámbulas por derecho propio y robadas de lo que tiene final y nunca encuentro el principio.

A veces las ruinas tienen tejado.

5 comentarios:

E.González dijo...

Ohhhhh!!!!!!!
Pimpollo simplemente me encantó ;).
Añoro nuestras veladas holandesas, incluso nuestras tortillas de patatas, pizzas y fajitas...estudiar politics para el colgaete de Menze a las 6 de la mañana con tres litros de café y tus venadas de salir a correr a las 3 a.m. Eu tenho saudades de ti! Um beijo garato!!!

María Se Ríe dijo...

Es curioso, pero he leído este texto varias veces y me ha parecido siempre nuevo. Primero he pensado que hablabas de la inspiración para escribir, luego del amor, y luego de algo que no tiene nombre, de la sorpresa en medio de la rutina. Tal vez las tres cosas sean lo mismo.

Anónimo dijo...

Eso me suele pasar cuando, en la madrugada, una copa de buen vino acompaña la lectura del último de John Grisham en la penumbra de mi salón.Y en el Chaise Longe, el duermevela se lleva parte de la magia del momento. ISA MICID

Yeamon Kemp dijo...

Mientras suceda, nada está tan mal. Cuando deje de suceder, por derecho propio o ajeno, preocúpate.

Diego dijo...

creo que habla de todo eso que dice María y de algo más que no sé que es pero que es lo más importante