2/8/12

Apagones en India

Viví el apagón histórico de la costa este de EEUU y Canadá en agosto de 2003 como una historieta donde jugábamos al monopoli a la luz de las velas en una ciudad cercana a Toronto. Era divertido. Esta vez, en India, donde dicen que 600 millones de personas se han quedado a oscuras y los periódicos de aquí abren con la noticia, no tengo conciencia de vivir a semioscuras. Las tiendas están preparadas con generadores, los hoteles de medio pelo solo cortan el aire acondicionado (ese bien escaso en estas tierras); el caos si se puede ver por las calles, mucho más si te meneas a oscuras entre la multitud de motos, vacas, bicicletas y timadores.

Los cortes de luz son frecuentes, pero parece que éste ha alcanzado a la mitad del país. El editorial del Times of India de hoy, el principal periódico del país, echa la culpa al gobierno: me gusta esa actitud. Más cuando parece que el estado aquí no interviene, que son los indios quienes disponen cada regla implícitamente y en ese inmenso enjambre existen las jerarquías. Recuerdo la distinción (la cual siempre me gustó) que hacía Kapuściński entre enjambres y otros conjuntos de personas o animales que actuaban desordenadamente. Pero, camuflada bajo esa apariencia caótica, las licencias, los controles de calidad y demás artilugios en brazos de las leyes, existen; y existen en cada embarcadero con barcas que parecen abandonadas, en puestos de fruta y en trenes que parecen que hace tiempo que dejó de existir algo semejante al orden.

Esas razones le hacen a uno paciente con las calles a oscuras, los trenes con un retraso de tres horas (el Poorva Express que nos trajo a cientos de viajeros hasta Delhi se retrasó ese tiempo), los guiños sorpresa y a lo inesperado.

Con todo, aprender a manejarse es esta indisciplinada realidad tiene sus ventajas. Ay, cómo ansío un baño en nuestro fresco Cantábrico...

1 comentario:

TRENDY PAPER DOLL dijo...

La paciencia es la madre de todas las ciencias. Hay que cambiar el reloj de Occidente por el asiático y disfrutar de las horas de espera, de los retrasos de los trenes y del caos reinante :)

Ya nos enseñaréis fotucas


Besos,


Elsa