11/11/10

Alguna propuesta

Tristes armas

si no son las palabras.


M. Hernández, en Tristes guerras.


I
Pon la cabeza bien gacha./Baja la barbilla. /Prepara los brazos. /Acuesta el alma. /Apaga las estrellas. /Entierra las miradas. /Esconde el hacha. /Sube la cabeza /saturada de grasas. /Prepara el alcohol y unas gasas. /Afila las hojas /del chuchillo y la azada. /Que esta noche, /como cucarachas, /nos arrastraremos /para desenterrar el alma.

II
Limpia la sangre/salpicada en el alma./Recoge las gasas/empapadas de grasa./Limpia la mirada./Honra la venganza./Corre a la línea/que se escapa en el fondo./Conjuga deseos./Mata a disgusto/pecados nocturnos./Sal a la calle,/pégame un susto./Arranca un arbusto/para metérselo/-con mucho gusto, apartando el disgusto-/por el maldito culo./No es venganza./Son bacterias andando a sus anchas./Acuden al frente/detrás de la barra./Se calzan andando,/desnudan estatuas/y ponen su nombre/buscando respaldo./Las hordas se mueven, /los toros avanzan/y en su trono de mármol/los bichos la palman.



III
No saltan la comba
ni venden nostalgias.

Apenas cosechan
montones de rabia.

Comprenden la vida
e ignoran la muerte.

Enmiendan los puntos
que el cielo demanda.
Reparten panfletos
con inútiles sátiras.

Las yermas conciencias
clavadas en brechas.

Los ríos resecos
y las vidas sedientas,
las bocas ardiendo
con las mismas soflamas.

Esquivan salvajes
señales ardientes
al tiempo que compran
chatarra de bajo vientre.

Perfumes lejanos
invaden oriente,
la leve estructura
se agarra a mi fuente.

Extraños los vientos
y amables los dientes:
trituran las sombras
del dolor ya ausente.

Condenan al fuego
lo antaño avanzado,
le clavan los dardos
con breve hartazgo.

IV
Esperanza./Hartazgo./Entierra la danza/y apura la lengua./Aprieta la mente, /convence a tu amo./Engancha a distancia/los lazos amargos./Si el yugo calienta/mastica las penas,/mata en vena/el veneno que llevas./Transcurre liviano./Futuro contigo, /lo compro a ciegas./Pasado sin ellos,/me veo enterrado./El hacha que ostentas,/cabezas que ruedan,/sangre que empañan/los sueños del alma./Palabras feroces, /afilan nostalgias/ni muertes ni gasas,/conciencia nos basta.






1 comentario:

Yeamon Kemp dijo...

Se me reblandece la conciencia. Y no tengo gasas a mano, así que espero no sangrar demasiado.